¿Qué indica una cifra?

¿Las utilidades de las multinacionales van a sus casas matrices en el extranjero? ¿Cuántos empleos generó la industria durante el último año? ¿Cuánto ha dejado de percibir el gobierno como resultado de las políticas reduccionistas de impuestos? ¿Cómo se financia este déficit? ¿Porqué crece la economía cuando el año pasado renunciaron el directos del DANE y los superintendentes bancarios y de Industria y Comercio?
Las recientes cifras económicas que muestran el crecimiento de la economía en el 7.5% para 2007 hablan muy bien de la gestión económica del Gobierno, pero la realidad palpada en las personas es muy distinta; pues si as cosas podrían ir peor, aún estamos lejos de una prosperidad general.
La cifra del crecimiento económico no se compara con el 9% durante 15 ó 20 años que se necesita para entrar a las ligas mayores de la economía mundial. La cifra llama más la atención por el hecho anecdótico de ser la más alta de las últimas tres décadas; así, dicho de otra manera, Colombia volvió a la ruta que desvió el narcotráfico. Fueron 30 años perdidos.
Surgen varios interrogantes acerca de este publicitado crecimiento: ¿Las utilidades de las multinacionales van a sus casas matrices en el extranjero? ¿Cuántos empleos generó la industria durante el último año? ¿Cuánto ha dejado de percibir el gobierno como resultado de las políticas reduccionistas de impuestos? ¿Cómo se financia este déficit? ¿Porqué crece la economía cuando el año pasado renunciaron el director del DANE y los superintendentes Bancario y de Industria y Comercio?
El informe habla del gran impulso de sectores como la construcción y el transporte, industrias de proyección a corto plazo que solamente benefician a los especuladores de la tierra y el sector inmobiliario. Tampoco aclara si la construcción incluye los megaproyectos licitados por el Estado, de ser así (El túnel de la Línea y la doble calzada Bogotá-Girardot, financiados con dineros expropiados al narcotráfico) la economía traqueta no ha sido sofocada.
El favorable clima para la inversión extranjera se logró con la pauperización de la soberanía, que atenta contra el bienestar de los trabajadores colombianos. Fenómenos como la reevaluación del dólar y la desaceleración económica de Estados Unidos catalizan la euforia que servirá de trampolín para la re-reelección. La cifra contrasta con el pingüe crecimiento del sector agropecuario, donde el “mini”-stro hace de esta cartera una fortín para la vulgar repartija de dádivas y corruptela (FINAGRO y Carimagua, verbigracia). Este crecimiento tampoco ha contribuido a la generación de empleo, la distribución del ingreso, el salario real, la capacitación de la mano de obra, ni avances tecnológicos o industriales.
Las tensas relaciones diplomáticas con los países vecinos han afectado la ventaja comercial y competitiva que se tiene frente a ellos, lo que afectará las cifras de fin de año.
Estas cifras son atractivas desde un titular noticioso pero no ayuda en la realidad a las personas, quienes se endeudan para pagar las antiguas deudas y alimenta a l voraz sistema bancario, una analogía financiera de Gargantúa.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s