Archivo | mayo 2013

Jagten (2012)


Thomas Vinterberg es recordado por Festen (1998), película que marcó un hito en el inicio del movimiento llamado Dogma 95, que apostaba al cine pensado en las historias y el peso dramático de los autores, antes que en los efectos especiales o las sagas prefabricadas para los públicos masivos. Mientras que un opaco Lars Von Trier apela a la polémica para vender sus películas (el año anterior afirmó que simpatizaba con el nazismo), Vinterberg muestra una historia minuciosamente elaborada, en la que un profesor es acusado de acosar sexualmente a una niña de seis años, quien inventa una truculenta historia animada por la frustración del primer despecho. 
Esta historia indigna a los habitantes de un pequeño poblado, quienes sucumben ante la crítica ligera y la cómoda negación de quien se hace devoto de un dogma; mientras que Lucas -interpretado por Mads Mikkelsen- enfrenta su infierno con estoicismo y una resignación que llega a indignar, a medida que trata de recomponer los fragmentos de una tormentosa separación y sus lealtades son puestas a prueba.

Starbuck (2011)


Ocasionalmente llegan películas canadienses a Colombia, las que cuentan historias increíbles de gente común (Lars and the Real girl o C.R.A.ZY). Al buscar una fuente de dinero, David Wozniak se convierte en un regular donador de un banco de esperma; tras varios años, los jóvenes -más de 500- desean conocer a su padre biológico, lo que significa un drástico giro en la vida de David, quien aún busca una razón para sobrevivir más allá de los finales de mes (¿quién no?).
Contada con humor y son prejuicios, Wozniak llega a ser un personaje que despierta simpatías por su capacidad humana de ser imperfecto, de fracasar con cada buena intensión y arriesgarse a amar anónimamente. Muchos desearíamos ser Wozniak, vivir despreocupadamente para saber que somos amados por quienes nos rodean.