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Imitation Game (2014)

Ser normal: amoldarse a las normas, acatar las órdenes y los deseos de la sociedad. Resignación a crear, innovar y ver el mundo con una perspectiva propia. Sentir culpa por seguir los preceptos personales. Perder el miedo a arrodillarse ante las figuras de poder.
Alan Turing fue un genio cuyo pasado era secreto de Estado, quien desarrolló una máquina capaz de descifrar los mensajes del ejército nazi durante la Segunda Guerra Mundial, hecho clave que pudo influir notablemente en la ventaja que significaría el triunfo de los aliados. Imitation game (Código enigma, 2014) narra con gran versatilidad visual (paleta cromática y ambientación bien logradas) el afán cotidiano de una Inglaterra sitiada por el terror de los bombardeos y el acoso de los submarinos alemanes.
Benedict Cumberbach interpreta a Turing, quien vive en el mundo de sus propios pensamientos, razón por la que su interacción con el mundo puede generar impresiones de arrogancia, rudeza y falta de modales. Concentrado en el reto que supone descifrar en menos de 18 horas los mensajes de Enigma (máquina de comunicaciones cifradas de los alemanes), la película narra varios sucesos en diversos momentos de la vida de Turing sin generar confusión, pues tiene un manejo de color bien definido, sin saturar ni hacerse monótono.
Sin apelar a efectos especiales sofocantes, sin sobreactuaciones, ritmos vacuos ni estridencias visualos o sonoras, Imitation Game logra contar una bonita historia sobre uno de los impulsores de las ciencias de la computación y la tecnología. Muy agradecido, Alan Turing.

Interstellar (2014)


El ser humano tiene una fascinación natural por la eternidad, extender su existencia más allá de la muerte (clave del mercadeo de las religiones modernas) y desafiarla hasta la locura (basta con ver las tumbas de los faraones egipcios para saber que el ego puede extenderse más allá de la locura).

Christopher Nolan (Memento -2000-, Inception -2010-)presenta un mundo agonizante donde la hambruna se asoma desafiante y vanidosa, pues sabe que llegará el momento de la victoria: la eliminación de la raza humana por hambre o asfixia. Mientras los granjeros ven cómo sus cosechas son arrasadas por una plaga que sólo deja polvo y la certeza de un futuro sombrío, Cooper (Matthew McConaughey) trata de sobrevivir entre las explicaciones lógicas y racionales para los problemas que se le presentan a un granjero normal: viudo, dos hijos y un pasado innecesario para su realidad.

Gracias a sus conocimientos, Cooper es elegido para integrar una misión: hallar otro planeta donde la humanidad tenga una segunda oportunidad. En este momento aparecen las teorías de viajes entre dimensiones, las implicaciones de viajar a la velocidad de la luz (gracias Carl Sagan) y la sensación de fragilidad al depender de robots mientras los humanos duermen (gracias Stanley Kubrick).

Los diálogos científicos son fluidos y forman parte vital del desarrollo de la película, mientras el tiempo que transcurre en la tierra se cierne como un péndulo mortal. Es una producción impecable cuyos giros plantean algo más allá de las configuraciones de tiempo, espacio y gravedad, sino la necesidad de cuidarnos como raza, desapareceremos de la Tierra, pero el planeta sobrevivirá varios millones de millones de años, hasta que desaparezca junto con el sistema solar actual.

Tal vez esa locura de perpetuarnos hasta la eternidad no permita entender que hay un futuro que las próximas generaciones también merecen vivir, aceptar nuestra realidad y comprender que no viviremos por siempre, pues en 100 años seremos un olvido, un pensamiento o un recuerdo vago. Somos una especie más que no merece la perpetuidad: basta con mirar lo que le hacemos diariamente al planeta, pues solo vivimos en la locura del egoísmo.

Blue Jasmine (2013)



Woody Allen muestra una historia bipolar, con éxitos y fracasos, en los que un par de hermanas (adoptadas pero criadas por los mismos padres) realizan su búsqueda de la felicidad.  Jasmine (interpretada por Kate Blanchet), una aristocrática y simpática mujer de Nueva York para quien su mundo se derrumbó de repente, busca refugio en la compañía de Ginger, su única hermana, separada y madre de dos hijos, que sobrevive en San Francisco.

El derrumbe del mundo refinado y elegante de Jasmine aún retumba al otro lado de la costa de los Estados Unidos. Jasmine trata de reconstruir su vida, aun cuando los recuerdos de un pasado maravilloso retumban desde la Gran manzana. Sin embargo, la felicidad que añora Jasmine estaba basada en ignorar las situaciones incómodas, mirar para otro lado cuando el panorama no era alentador o evadir las alertas que todos los demás ven.

El mundo de Alice no es menos triste: separada, con dos hijos y un trabajo que apenas le da para sobrevivir mientras que espera encontrar un amor que le dé un poco de esperanza a su rutinaria y mediocre vida, a la que ella está resignada a aceptar como venga.

Allen demuestra que sus historias son vigentes, escarba los dramas humanos posteriores a la crisis hipotecaria de 2008 para decirle al espectador que la felicidad no es una colección de logros, sino una serie de capitulaciones a nuestros sueños y aspiraciones. 

Milk (2008) Gus Van Sant


Esta es otra de aquellas películas que poca difusión tuvo en Colombia, pues trata una temática abiertamente homosexual, hecho que aún puede molestar a ciertos sectores moralmente suceptibles y cerrados a las diversas maneras de sentir y ver el mundo. Harvey Milk fue algo más que un “marica con huevos”, fue un defensor de los derechos humanos y la igualdad entre los seres humanos, sin perjuicio por sus creencias, raza, religión, ideología, sexo ni otro motivo fútil para despreciarnos entre nosotros. Es un relato biográfico contado por Gus Van Sant (Fiding Forrester y Elephant) e interpretado por un Sean Penn sin exageraciones mi ademanes excesivos para construir una persona que luchó por los derechos de quienes han sido discriminados en el marco de una estructura social machista, donde muchos reafirman su papel de macho social mediante el repudio constante a los homosexuales. Milk se asoma por la ventana de un movimiento liberal que propugna por la igualdad y la convivencia respetuosa entre muchas maneras de pensar y sentir, diferencias que enriquecen una sociedad a partir de la creación de acuerdos básicos para que todos hallen la felicidad que merecen construir de la manera que cada quien elija.

Starbuck (2011)


Ocasionalmente llegan películas canadienses a Colombia, las que cuentan historias increíbles de gente común (Lars and the Real girl o C.R.A.ZY). Al buscar una fuente de dinero, David Wozniak se convierte en un regular donador de un banco de esperma; tras varios años, los jóvenes -más de 500- desean conocer a su padre biológico, lo que significa un drástico giro en la vida de David, quien aún busca una razón para sobrevivir más allá de los finales de mes (¿quién no?).
Contada con humor y son prejuicios, Wozniak llega a ser un personaje que despierta simpatías por su capacidad humana de ser imperfecto, de fracasar con cada buena intensión y arriesgarse a amar anónimamente. Muchos desearíamos ser Wozniak, vivir despreocupadamente para saber que somos amados por quienes nos rodean.

Argo (2012)

El nacionalismo es un tipo de extremismo que llega a ser tan peligroso como el fanatismo religioso, razón por la que hay que desconfiar de las personas que hablan de patria y dios como fundamento de una nación que se desangra entre la miseria de muchos y la ignorancia de otros; pues estos dos factores combinados son el caldo de cultivo para episodios de violencia que no conocen de límites cuando cruzan el umbral de la crueldad. Durante la crisis de rehenes en Irán en 1980 (hecho que tuvo un gran costo político para Jimmy Carter, pues este hecho le costó su reelección) los ánimos nacionalistas se exacerbaron (lo que aprovecharon muy bien los republicanos para llevar a Ronald Reagan a la Casa Blanca) tanto en Estados Unidos como en Teherán. Argo es la pantalla que emplea un sesudo funcionario de la CIA para sacar a seis empleados de la embajada que alcanzaron a huir, mientras que otros 60 soportaron secuestrados más de un año. Ben Affleck dirige y actúa en una película bien contada, con primeros planos que involucran el espectador en una situación que se hace más tensa con el paso de los minutos, con miles de ojos vigilantes, personas armadas en cada esquina y traidores colgados en la calle por no odiar al “Gran Satán de occidente”.

Silver linings playbook (2012)


Levantarse en la madrugada, llenarse de paciencia para sufrir el trayecto en Transmilenio, estar pendiente de ladrones y demás carroñeros bogotanos para llegar sano y salvo al trabajo con la mejor actitud y ganarse honestamente un sueldo -mientras los corruptos desangran la ciudad con sus contratos a medio hacer-, volver en medio de una llovizna en un bus lleno. Al final, uno esboza una sonrisa al llegar a casa, un lugar seguro mientras que la televisión se encara de mostrar la violencia en el país m–﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽el mundo.
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Pat (Bradley Cooper) sale motivado de un hospital psiquiátrico con la firme esperanza de volver con su esposa Nikki, pero debe enfrenta una familia en la que predomina un ambiente tenso, con un padre compulsivo y jugador, junto a una madre sumisa y resignada. En su proceso de readaptación, su único pensamiento es buscar una oportunidad para recuperar el amor de su vida, donde Tiffany (Jennifer Lawrence) se convierte en su cómplice.
A pesar del sombrío panorama, es una historia fresca que muestra con humor los conflictos de cualquier persona, expuestos como estamos al sufrimiento, al desamor y el dolor; pero también al afecto de los amigos, la complicidad de los hermanos y esas bondad de los padres.
Es una fábula sobre la resiliencia, esa capacidad de atravesar una miasma sin tragar siquiera una gota, hallar razones para ser feliz a pesar del drama literario de Hemingway o el cansancio tras correr 25 kilómetros, todo para hallar una razón para vivir que sea más fuerte que la simple resignación a vivir una rutina, la misma apatía que nos brinda seguridad.