Archivos

Scott Weiland, un adiós que llegaría

El afán morboso de esas revistas musicales que andan tras las caídas y errores de los músicos desvirtúa nuevamente la industria musical. La muerte llegó a la cita con Scott, quien tantas veces le había coqueteado alevosamente, desafiándola y viviendo al extremo.



No se trata de un cantante cualquiera, sino uno de los íconos de la época grunge, cuando los jóvenes se cansaron de las estrellitas pop que alternaban entre series y conciertos sin ruborizarse por su voracidad comercial (juro que una vez vi una toalla de New Kids on the Block), por lo que decidieron cantar fuerte, apartarse del sistema e incluso enfrentarlo, como hizo Pearl Jam ante Ticketmaster. Simplemente cantaron y expresaron; de repente eran las nuevas estrellas de un mundo al que no deseaban pertenecer.

Kurt Cobain fue el primero en decir adiós, mientras otros se concentraban en su música sin fijarse en las portadas de Rolling Stone o Metal Hammer, simplemente no se apartaron de su idea original. Scott fue el centro de atención debido a su problema con las drogas, del que iba y venía como un purgatorio en el que trataba de ganar tiempo antes de enfrentar el destino inevitable de todo ser humano.

Al apartarse de los Stone Temple Pilotsse reunió con los renegados del ego de Axl Rose. Junto con los demás músicos de Guns’n Roses conforman Velvet Revolver, una banda con ímpetu y carácter que prometía mucho, pero que no soportó los problemas de Scott. Durante esta etapa hicieron un video que relata el Réquiem de Scott: Falling in pieces.

Se fue una gran voz, un rock star que no falló a su cita con su destino; sin embargo, no deja de doler, razón por la que hice esta nota.

El peligro alegre

Los amantes del buen fútbol estamos gozando con el Mundial en Brasil, partidos con goles y buena calidad, tribunas alegres y equipos que se atreven a buscar la victoria. La selección Colombia está escribiendo su propia historia con un juego vistoso, disciplinado y sediento de hacer historia; sin dudas, está a la altura del Campeonato organizado por la voraz y arrogante FIFA.

Dice el adagio que el camino a la victoria está colmado de adversidades, lo que enaltece llegar a la meta; sin embargo, la zozobra cuando juega la selección surge ante la amenaza que significa la celebración de los colombianos. Ante la exaltación colectiva gobernantes locales han decretado la ley seca o el toque de queda para garantizar la integridad de los ciudadanos, pues han sido varias las riñas con heridos y muertos.

Colombia es un país donde celebrar un triunfo deportivo se ha convertido en una amenaza pública, pues la mezcla de licor, euforia reprimida y falta de respeto por los demás ciudadanos constituye una mezcla explosiva con lamentables resultados.

Existe una falta de cohesión social entre los colombianos, evidente en estos escenarios, donde exhibimos el poder que creemos tener, desafiamos las leyes establecidas y se irrespeta a una autoridad cuya incompetencia raya en la complicidad. Aflora el macho que impone su propia visión de lo que significa la “colombianidad”, asociada al bullicio, el desorden y la falta de consideración por los demás.

Este triste teatro imita el legado de la cultura del narcotraficante ostentoso, arrogante e ignorante, un bandido admirado por el poder del terror y la muerte, quien logra sobresalir ante una serie de adversidades en un país desigual y casi monárquico. Los héroes que inspiran a la sociedad están asociados al narcotráfico, la trampa y la impunidad, afrenta a valores como el trabajo, el estudio y el esfuerzo diario.

La exhibición de la intimidación se ve frecuentemente en frases como “si lo veo, le doy en la cara, marica…” dicha por aquél vetusto personaje cuya nostalgia del poder afecta su raciocinio, inundado por el odio y la bellaquería; quien, de paso, quitó la poca majestad que le quedaba al título de Presidente.

La polarización no sólo afecta la estabilidad política de una sociedad que enfrenta el difícil reto de acoger a quienes dejarán las armas y someterse a la justicia; también influye en la manera como los ciudadanos dirimen sus conflictos, comprenden sus diferencias y solucionan sus inconvenientes sin que medie la violencia o intimidación.

El proceso, Franz Kafka

The TrialThe Trial by Franz Kafka
My rating: 5 of 5 stars

Triste decirlo: tras leer El proceso de Franz Kafka un colombiano siente que está leyendo la perfecta descripción del sistema judicial de su país: procesos que no son claros, jueces arbitrarios, investigadores corruptos y prestos a servir al mejor postor (mercenarios del Derecho), funcionarios tan ignorantes como arrogantes y acusados rendidos ante la tiranía de los decretos, las leyes, incisos, parágrafos y demás recovecos jurídicos.
Es la perfecta descripción de un patético escenario: hombrecitos de diminuta autoestima que encuentra en la lisonja y la lambonería el camino para hacerse parásitos de los poderosos, de modo que pueden alardear de las migajas que reciben desde arriba; aristócratas ignorantes y mediocres que detentan un poder heredado, cuya vanidad es alimentada por miles de aduladores con segundas y terceras intensiones.
Una novela bien escrita, con pasajes laberínticos y reflexiones vacuas que evidencian la pobredumbre de nuestro sistema judicial.


View all my reviews

Blue Jasmine (2013)



Woody Allen muestra una historia bipolar, con éxitos y fracasos, en los que un par de hermanas (adoptadas pero criadas por los mismos padres) realizan su búsqueda de la felicidad.  Jasmine (interpretada por Kate Blanchet), una aristocrática y simpática mujer de Nueva York para quien su mundo se derrumbó de repente, busca refugio en la compañía de Ginger, su única hermana, separada y madre de dos hijos, que sobrevive en San Francisco.

El derrumbe del mundo refinado y elegante de Jasmine aún retumba al otro lado de la costa de los Estados Unidos. Jasmine trata de reconstruir su vida, aun cuando los recuerdos de un pasado maravilloso retumban desde la Gran manzana. Sin embargo, la felicidad que añora Jasmine estaba basada en ignorar las situaciones incómodas, mirar para otro lado cuando el panorama no era alentador o evadir las alertas que todos los demás ven.

El mundo de Alice no es menos triste: separada, con dos hijos y un trabajo que apenas le da para sobrevivir mientras que espera encontrar un amor que le dé un poco de esperanza a su rutinaria y mediocre vida, a la que ella está resignada a aceptar como venga.

Allen demuestra que sus historias son vigentes, escarba los dramas humanos posteriores a la crisis hipotecaria de 2008 para decirle al espectador que la felicidad no es una colección de logros, sino una serie de capitulaciones a nuestros sueños y aspiraciones. 

Bekas (2012)

Dos hermanos huérfanos emprenden esta “road movie” a lomo de burro para llegar hasta Metrópolis y encontrar a Superman, quien se encargará de eliminar a Saddam Hussein y, luego, traer nuevamente a la vida a sus padres muertos.
Muchas veces el espíritu humano supera todo tipo de adversidades para perseguir un sueño, con el tiempo uno crece y esa abdicación se suele llamar madurez, palabra que goza de prestigio social.
Dos niños kurdos sobreviven al régimen de Hussein en Irak de principios de finales de los años 80, cuando aún están vivos los trágicos recuerdos de la guerra con Irán. No es un relato heroico, ni una triste historia con tintes melodramáticos; sino la aproximación a otros mundos, otras formas de verlo, otros paisajes y otra lengua en un escenario común: en épocas de confrontación armada, son los más débiles las primeras víctimas.

Vale la pena ver Bekas porque ofrece una historia real –con todas las implicaciones de esta palabra-, que ofrece una ventana a otro mundo, que abre la mente y el corazón, para conectarse con personas que viven en otras latitudes de este planeta.

La dominación masculina, Pierre Bourdieu

La dominación masculinaLa dominación masculina by Pierre Bourdieu
My rating: 4 of 5 stars

Bordieu aborda desde una perspectiva histórica el problema social del machismo, que justifica otro tipo de dominaciones y discriminaciones que aún prevalecen en las sociedades del siglo XXI. Sin embargo, se queda corto en una propuesta que motive a las sociedades a enfrentar este problema que inculca una cultura de la sumisión y complacencia.

View all my reviews

Milk (2008) Gus Van Sant


Esta es otra de aquellas películas que poca difusión tuvo en Colombia, pues trata una temática abiertamente homosexual, hecho que aún puede molestar a ciertos sectores moralmente suceptibles y cerrados a las diversas maneras de sentir y ver el mundo. Harvey Milk fue algo más que un “marica con huevos”, fue un defensor de los derechos humanos y la igualdad entre los seres humanos, sin perjuicio por sus creencias, raza, religión, ideología, sexo ni otro motivo fútil para despreciarnos entre nosotros. Es un relato biográfico contado por Gus Van Sant (Fiding Forrester y Elephant) e interpretado por un Sean Penn sin exageraciones mi ademanes excesivos para construir una persona que luchó por los derechos de quienes han sido discriminados en el marco de una estructura social machista, donde muchos reafirman su papel de macho social mediante el repudio constante a los homosexuales. Milk se asoma por la ventana de un movimiento liberal que propugna por la igualdad y la convivencia respetuosa entre muchas maneras de pensar y sentir, diferencias que enriquecen una sociedad a partir de la creación de acuerdos básicos para que todos hallen la felicidad que merecen construir de la manera que cada quien elija.